sábado, 15 de mayo de 2010

VIVEN LOS MORTALES DE TRABAJOS Y RECOMPENSAS

Ya que el Día del Trabajo me sorprendió trabajando y nada pude festejar, me gustaría, con el permiso de todos los wlokeros, que el próximo concilio fuese celebración y homenaje de todos nosotros, los trabajadores (no sólo funcionarios), ahora precisamente que están vecinos nuestros días más oscuros.

A los trabajadores el descanso nos viene disfrazado de muchas maneras: de agosto, de jubilación o de sueño perenne. Celebremos que nuestros días de esfuerzo cesan de la forma más benigna.

Celebremos, en fin, la dignidad de los trabajadores de toda condición, ya sea los que acarician la tierra o se abrazan a los hierros, ya sea los que simplemente besan papeles.



ALTO JORNAL
Dichoso el que un buen día sale humilde
y se va por la calle, como tantos
días más de su vida, y no lo espera
y, de pronto, ¿qué es esto?, mira a lo alto
y ve, pone el oído al mundo y oye,
anda, y siente subirle entre los pasos
el amor de la tierra, y sigue, y abre
su taller verdadero, y en sus manos
brilla limpio su oficio, y nos lo entrega
de corazón porque ama, y va al trabajo
temblando como un niño que comulga
mas sin caber en el pellejo, y cuando
se ha dado cuenta al fin de lo sencillo
que ha sido todo, ya el jornal ganado,
vuelve a su casa alegre y siente que alguien
empuña su aldabón, y no es en vano.
(Claudio Rodríguez)

ACLARACIÓN: A pesar de la resonancia religiosa de alguno de sus versos, me aferro a una lectura (y sentimiento) absolutamente laica.

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